Cada año, 147,000,000 galones de gasolina se evaporan en la atmósfera debido a que la tapa no está bien cerrada o falta. Estar al día con el mantenimiento regular del vehículo puede mejorar el rendimiento de la gasolina en un promedio de 4.1%.

Reparar un problema de mantenimiento grave, como un sensor de oxígeno defectuoso, puede mejorar tu kilometraje hasta en un 40%. Una bujía sucia que provoca fallos de encendido y desperdicia combustible o un termostato del sistema de refrigeración que hace que el motor funcione a una temperatura demasiado baja pueden reducir la economía de combustible en 2 mpg.

Cómo mantener tu vehículo en buen estado

​​​​​​​Muchos líquidos.

Un aceite de motor sucio o de mala calidad puede reducir el rendimiento del combustible en una milla por galón. Mantén limpios los líquidos del sistema de refrigeración, la transmisión, el diferencial y la bomba de la dirección asistida.

Respira hondo.

Reemplazar un filtro de aire obstruido puede mejorar el rendimiento de la gasolina hasta en un 10%. Infla las ruedas. Mejora el rendimiento de la gasolina en un 3.3% manteniendo los neumáticos inflados a la presión adecuada. Los neumáticos con baja presión aumentan la resistencia al rodamiento y desperdician combustible.

Cumple con los requisitos.

La mayoría de los vehículos que funcionan con gasolina están diseñados para funcionar con gasolina regular (87 octanos). Utilizar un combustible con un octanaje superior al recomendado para tu vehículo puede provocar problemas de conducción y reducir el rendimiento del combustible. ¡Además, ahorrarás dinero en la gasolinera!

Relaja tus hábitos de conducción

No deliberes, medita.

Limita el tiempo de ralentí del motor en atascos y durante los períodos de calentamiento; el ralentí no aporta ningún beneficio en términos de consumo de combustible.

Tómate tu tiempo.

Cada cinco mph por encima de 65 mph puede disminuir el ahorro de combustible hasta en un 7%.

Mantén la calma y la compostura.

Utiliza una aceleración moderada siempre que sea posible, minimizando los arranques bruscos. La conducción agresiva puede reducir el rendimiento de la gasolina en un 33% en carretera y en un 5% en ciudad.

Déjalo que ruede.

Permite que el vehículo reduzca la velocidad al subir una pendiente o colina, y deja que ruede por inercia en la parte trasera. Mantener un ángulo de aceleración constante en estas situaciones resulta más eficiente en términos de consumo de combustible que utilizar el control de crucero.

Alivia la ansiedad.

Evita las horas pico planificando con antelación e intenta evitar la conducción con paradas y arranques constantes. La presión de los neumáticos también puede afectar al consumo de combustible. Mira este video para aprender más sobre la importancia de la presión de los neumáticos.